A través de la aplicación de las ciencias forenses y la investigación criminal, la Fundación AFFIC apoya a víctimas de violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario, especialmente en casos de desaparición forzada, tortura, ejecución extrajudicial, violación a la integridad física y psicológica, homicidio o lesión en persona protegida, reclutamiento forzado, toma de rehenes, genocidio y tratos crueles, inhumanos y/o degradantes.
El apoyo que brinda AFFIC parte del establecimiento de una logística investigativa y metodológica, la asistencia integral interdisciplinaria (jurídica, forense, psicológica y sociocultural), el acompañamiento permanente y la sustentación del informe pericial dentro del sistema penal acusatorio colombiano o ante tribunales internacionales de Derechos Humanos.
Aunque la sociedad en general tiene una noción del significado de las ciencias forenses gracias principalmente a los medios de comunicación, es poco lo que conocen sobre su definición e importancia dentro del marco jurídico y legal, así como su papel en la protección de los derechos fundamentales de las personas, en especial de las más vulnerables.
La ciencia forense se puede definir como la aplicación de diferentes áreas del conocimiento (medicina, odontología, antropología, arqueología, balística, química, física, biología, psicología, contaduría, etc.), para la búsqueda, recolección, individualización, identificación, análisis, interpretación y presentación de evidencia relacionada con una posible escena del crimen o un hecho punible, dentro de procesos legales penales o civiles. Para ser un científico forense, sin importar la especialidad, es necesario tener una formación profesional en un campo determinado para posteriormente profundizar en esa área a través de formación de posgrado, investigación científica y experiencia profesional. Por ejemplo, un médico forense, antes de ser forense es esencialmente médico y ninguna otra profesión puede sustituir su formación y conocimiento. Lo mismo aplica para cualquier otra ciencia, por ejemplo, el antropólogo forense, debe ser primero antropólogo y posteriormente forense. Algo similar ocurre, cuando por ejemplo, un biólogo forense sustenta un informe sobre antropología forense o cuando un investigador criminalista, sustenta un informe sobre lavado de activos. Para ello, es necesario un experto en finanzas o contaduría pública, con formación forense. Cada experto debe peritar en su área correspondiente.
El trabajo forense, además de ser científico, debe estar inmerso dentro de un alto nivel de ética. La ética dentro de las ciencias forenses, es uno de los parámetros de acción más importantes, pues su aplicación debe dar como resultado informes periciales imparciales que permitan esclarecer la verdad de los hechos y abrir el camino para la justicia y la reparación.
La Fundación AFFIC cuenta con expertos forenses de diferentes partes del mundo en las diferentes áreas, quienes además de acreditar formación y experiencia, trabajan con base en principios éticos, científicos, objetivos e imparciales.
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